17 mayo 2010

Pretenden certificar la marca de origen “de Bariloche”

Bariloche (ADN). A partir de la creación del programa de propiedad industrial, marca certificada de calidad e indicación geográfica- Bariloche, se pretende crear la marca certificada de calidad denominada “de Bariloche”, si prospera el proyecto de ordenanza impulsado por el concejal Claudio Otano (UCR). La iniciativa surge a raíz de la apropiación del nombre en productos foráneos.
 
La falta de protección de la identidad y la “desleal competencia” que realizan otras producciones nacionales e internacionales utilizando el nombre de “Bariloche” en su rótulo de origen, sin tener procedencia de esta ciudad, motivó el proyecto que pretende resguardar los productos de origen local.
  Una disputa legal por un caso similar permitió que una fábrica de chocolates que lleva el nombre “Bariloche” se quedara con el sello, cuando su producción de origen es de la provincia de Buenos Aires.
  Otano en los fundamentos del proyecto señaló que a partir de esta realidad el “Municipio está en condiciones de desarrollar un mecanismo de protección de nuestro nombre de ciudad a favor de la actividad empresarial local y vecinos en general, como herramienta de generación de valor a nuestros productos y servicios, que sirva para identificar el origen o la procedencia de todas aquellas producciones locales que pretendan comercializarse en el territorio nacional o en el extranjero, posicionando nuestras marcas con referencia a Bariloche, como símbolo de calidad y excelencia”.


09 mayo 2010

Transporte urbano en Bariloche - Paradigma de la demagogia


Seguramente mi opinión va a disentir con la mayoría de las voces, políticas y ciudadanas, que hoy se alzan con respecto al “como” volver a tener un buen servicio de transporte publico de pasajeros. Se que la licitación, en estos momentos, no es la solución. Y empiezo con esta autodefinición precisamente para alejarme de cualquier intención utilitarista con la que los políticos solemos pecar al momento de querer capitalizar los descontentos populares.

Desde hace aproximadamente 5 años que no existe ninguna relación contractual entre el Estado Municipal y  las empresas prestatarias del servicio. En cualquier vínculo Estado-Privado, la ausencia del respectivo contrato, convierte al mismo es una falacia. Una relación condenada al fracaso por la ausencia de obligaciones reciprocas que tengan que cumplirse. Eso es parte de lo que ha pasado en Bariloche con un servicio de transporte, a todas luces deficiente, pero que tiene como origen un notorio desinterés del Estado, que en muchos años, en sucesivos gobiernos,  ha dejado pasar el tiempo o como se dice en el barrio “patear la pelota para adelante” con absoluta irresponsabilidad, hasta esta actualidad tan penosa.