09 mayo 2010

Transporte urbano en Bariloche - Paradigma de la demagogia


Seguramente mi opinión va a disentir con la mayoría de las voces, políticas y ciudadanas, que hoy se alzan con respecto al “como” volver a tener un buen servicio de transporte publico de pasajeros. Se que la licitación, en estos momentos, no es la solución. Y empiezo con esta autodefinición precisamente para alejarme de cualquier intención utilitarista con la que los políticos solemos pecar al momento de querer capitalizar los descontentos populares.

Desde hace aproximadamente 5 años que no existe ninguna relación contractual entre el Estado Municipal y  las empresas prestatarias del servicio. En cualquier vínculo Estado-Privado, la ausencia del respectivo contrato, convierte al mismo es una falacia. Una relación condenada al fracaso por la ausencia de obligaciones reciprocas que tengan que cumplirse. Eso es parte de lo que ha pasado en Bariloche con un servicio de transporte, a todas luces deficiente, pero que tiene como origen un notorio desinterés del Estado, que en muchos años, en sucesivos gobiernos,  ha dejado pasar el tiempo o como se dice en el barrio “patear la pelota para adelante” con absoluta irresponsabilidad, hasta esta actualidad tan penosa.