A través de un proyecto, los concejales del bloque de la Concertación (en la foto Claudio Otano) impulsan la creación de un Programa de Desarrollo para que en un plazo máximo de 180 días se elabore un Plan de Emergencia Volcánica. Se trataría de una guía de acción para la sociedad y de coordinación de instituciones ante posibles casos como el que actualmente vive la ciudad.
El Plan de Emergencia Volcánica tendrá como objetivo organizar los “procedimientos, sistemas de enlace, roles y funciones, definición de recursos humanos, técnicos y financieros frente a una emergencia volcánica”, y Defensa Civil será la autoridad de aplicación. El proyecto elaborado por los concejales Claudio Otano y Laura Alves (Concertación) prevé que en 180 días se elabore el Plan que establezca las pautas de acción de la comunidad y el trabajo de los organismos e instituciones intervinientes ante una emergencia como la que actualmente a traviesa la ciudad.
Ese modelo deber servir para “para actuar eficiente y coordinadamente” ante una crisis derivada de la caída de cenizas.
Entre sus objetivos, destaca “disponer de un plan operativo de fácil comprensión y aplicación para la comunidad”, además de “establecer un ámbito de Coordinación Operativa de Emergencia (COE) en la Municipalidad; determinar los roles y funciones de las instituciones que participan del COE; y establecer un marco de acción dinámico y flexible, para abordar sistematizadamente los diferentes niveles de alertas declaradas por las instituciones integrantes”.
El proyecto hace hincapié en un punto en el que hasta ahora el municipio no trabajó: “educar, informar, difundir y simular el Plan Operativo de Emergencia Volcánica en toda la ciudadanía de Bariloche”.
Entre los argumentos enumerados por los concejales, se recordó que “en los últimos 3 años la ciudad ha tenido que padecer dos veces la caída de cenizas volcánicas producto de columnas eruptivas de volcanes en territorio de la Republica de Chile”, y que “la regularidad de los vientos Oeste-Este y la cercanía a una vasta presencia de volcanes activos en toda la cordillera de los andes hace que tengamos que instrumentar un verdadero plan de contingencia para atender los efectos de este fenómeno y su impacto en todos los aspectos sociales, ambientales y económicos que tiene en nuestra población con la debida planificación”.
Los ediles plantearon que si Bariloche recibe una caída de ceniza en plena temporada, el resultado podría ser “la caída estrepitosa de la actividad económica y el cese de miles de fuentes de trabajo, siguiendo el colapso social y la ruptura de la esperanza como motor dinámico de la recuperación comunitaria”.
Explicaron que una lluvia de cenizas “con más de 30.000 turistas alojados en la ciudad y con las vías de comunicación alteradas por el fenómeno; sin aviones y con restricciones en el trasporte terrestre, sumado a las propias necesidades de los residentes barilochenses, las fuertes alteraciones de los servicios básicos, y la demostrada alteración de la realidad que suelen hacer algunos medios de comunicación nacionales, buscando la noticia catástrofe de alta demanda en el mercado”, generarían “una fotografía de un verdadero caos que condenaría el futuro de nuestra industria turística y por consiguiente”.
Para los concejales “esta hipótesis no es lejana si no actuamos”. En ese sentido enumeraron la vasta experiencia y trabajo de los organismos e instituciones de Chile, en especial el Observatorio Volcanologico de los Andes del Sur (OVDAS), dependiente del Servicio Nacional de Geología y Minería.
El Plan propuesto “contempla la información necesaria para que las autoridades Municipales, líderes institucionales y la ciudadanía en general conozcan la forma de actuar ante una emergencia causada por cualquier Volcán que integra la zona de riesgo a determinar. En el documento, se deberá indicar el plan de enlace en donde se indican quienes serán los encargados y responsables de coordinar las acciones necesarias, sistemas de alerta y alarma y los medios de comunicación encargados de difundir la información”, se destacó finalmente. (ANB)
Ese modelo deber servir para “para actuar eficiente y coordinadamente” ante una crisis derivada de la caída de cenizas.
Entre sus objetivos, destaca “disponer de un plan operativo de fácil comprensión y aplicación para la comunidad”, además de “establecer un ámbito de Coordinación Operativa de Emergencia (COE) en la Municipalidad; determinar los roles y funciones de las instituciones que participan del COE; y establecer un marco de acción dinámico y flexible, para abordar sistematizadamente los diferentes niveles de alertas declaradas por las instituciones integrantes”.
El proyecto hace hincapié en un punto en el que hasta ahora el municipio no trabajó: “educar, informar, difundir y simular el Plan Operativo de Emergencia Volcánica en toda la ciudadanía de Bariloche”.
Entre los argumentos enumerados por los concejales, se recordó que “en los últimos 3 años la ciudad ha tenido que padecer dos veces la caída de cenizas volcánicas producto de columnas eruptivas de volcanes en territorio de la Republica de Chile”, y que “la regularidad de los vientos Oeste-Este y la cercanía a una vasta presencia de volcanes activos en toda la cordillera de los andes hace que tengamos que instrumentar un verdadero plan de contingencia para atender los efectos de este fenómeno y su impacto en todos los aspectos sociales, ambientales y económicos que tiene en nuestra población con la debida planificación”.
Los ediles plantearon que si Bariloche recibe una caída de ceniza en plena temporada, el resultado podría ser “la caída estrepitosa de la actividad económica y el cese de miles de fuentes de trabajo, siguiendo el colapso social y la ruptura de la esperanza como motor dinámico de la recuperación comunitaria”.
Explicaron que una lluvia de cenizas “con más de 30.000 turistas alojados en la ciudad y con las vías de comunicación alteradas por el fenómeno; sin aviones y con restricciones en el trasporte terrestre, sumado a las propias necesidades de los residentes barilochenses, las fuertes alteraciones de los servicios básicos, y la demostrada alteración de la realidad que suelen hacer algunos medios de comunicación nacionales, buscando la noticia catástrofe de alta demanda en el mercado”, generarían “una fotografía de un verdadero caos que condenaría el futuro de nuestra industria turística y por consiguiente”.
Para los concejales “esta hipótesis no es lejana si no actuamos”. En ese sentido enumeraron la vasta experiencia y trabajo de los organismos e instituciones de Chile, en especial el Observatorio Volcanologico de los Andes del Sur (OVDAS), dependiente del Servicio Nacional de Geología y Minería.
El Plan propuesto “contempla la información necesaria para que las autoridades Municipales, líderes institucionales y la ciudadanía en general conozcan la forma de actuar ante una emergencia causada por cualquier Volcán que integra la zona de riesgo a determinar. En el documento, se deberá indicar el plan de enlace en donde se indican quienes serán los encargados y responsables de coordinar las acciones necesarias, sistemas de alerta y alarma y los medios de comunicación encargados de difundir la información”, se destacó finalmente. (ANB)
