La falta de protección de la identidad y la “desleal competencia” que realizan otras producciones nacionales e internacionales utilizando el nombre de “Bariloche” en su rótulo de origen, sin tener procedencia de esta ciudad, motivó el proyecto que pretende resguardar los productos de origen local.
Una disputa legal por un caso similar permitió que una fábrica de chocolates que lleva el nombre “Bariloche” se quedara con el sello, cuando su producción de origen es de la provincia de Buenos Aires.
Otano en los fundamentos del proyecto señaló que a partir de esta realidad el “Municipio está en condiciones de desarrollar un mecanismo de protección de nuestro nombre de ciudad a favor de la actividad empresarial local y vecinos en general, como herramienta de generación de valor a nuestros productos y servicios, que sirva para identificar el origen o la procedencia de todas aquellas producciones locales que pretendan comercializarse en el territorio nacional o en el extranjero, posicionando nuestras marcas con referencia a Bariloche, como símbolo de calidad y excelencia”.
La iniciativa ingresó la semana pasada al Concejo Municipal con el acompañamiento de su compañera de bancada Laura Alves, y establece que una comisión técnica a cargo de la subsecretaría de Desarrollo Económico debe registrar y otorgar las licencias de la marca certificada.
La comisión técnica estará integrada por Desarrollo Económico, representantes técnicos de las universidades públicas y privadas, un referente de la Cámara de Comercio y el Centro de Estudios Regionales, quienes definirán la entrega de certificados a productos de origen local por un plazo de 2 años.
